Acabo de ver la película de Supergirl (la de Milly Alcock de este 2026, no la de 1984 con Helen Slater) y, como de costumbre, le ha gustado más a mi hijo que a mí. Yo, de primeras, le pondría un 8, porque no me parece una mala película y, desde luego, no me ha aburrido en ningún momento. Tampoco la consideraría, ni mucho menos, una película desastrosa, como he leído en algunos medios. Mi hijo le pondría un 9, sin dejarse influenciar por las críticas que había escuchado previamente.
Ahora bien, sí creo que ha sido, de alguna manera, una oportunidad perdida, y el éxito relativamente menor de la película parece corroborarlo.
La película tiene cosas muy interesantes: una actriz protagonista que da al personaje mucha personalidad, un nuevo trasfondo que hace que no sea simplemente la versión jovencita y femenina de Superman, un universo a lo Guardianes de la Galaxia y momentos realmente superheroicos en los que la vemos pletórica de poder. Pero también hay algunas cosas que, en mi opinión, hacen que el conjunto no llegue a ser tan redondo como podría haber sido con algunos cambios.
Pero vamos por partes.
DOS VISIONES CREATIVAS DIFERENTES
La película forma parte del nuevo Universo DC y ha sido dirigida por Craig Gillespie y producida por Peter Safran y el omnipresente James Gunn.
Gillespie venía de películas tan dispares como "Yo, Tonya", "Cruella" o "Golpe en Wall Street", mientras que Gunn, como sabéis, venía de ser el responsable de películas de superhéroes tan exitosas como las tres de "Guardianes de la Galaxia", "El Escuadrón Suicida" o el "Superman" de 2025 (el encarnado por David Corenswet, donde de hecho aparece por primera vez esta nueva Supergirl).
Precisamente aquí parece que está una de las claves de los problemas de la película, que parece querer conjuntar dos tonos diferentes. Por un lado la visión de James Gunn (como representante de DC Studios): una aventura espacial de ciencia ficción fantástica a lo "Guardianes de la Galaxia", con un tono luminoso, gamberro, desenfadado y amable con el público. Y por otro lado la visión "de autor" de Craig Gillespie, bastante más oscura, con una historia sobre el trauma, la pérdida y la venganza (tanto con la historia de venganza de Ruthye como en la forma de vida de Kara a causa de su pasado).
Estas diferencias creativas se materializaron sobre todo a la hora del montaje; de hecho, terminaron habiendo dos montajes distintos, siendo el del estudio el que pudimos ver en los cines y el montaje del director 11 minutos más largo, con más presencia del villano Krem, otro ritmo e incluso otra música.
UNA PELICULA BASADA EN UN COMIC
El argumento de la pelicula queda algo flojo, y eso que esta película está basada en el cómic muy prestigioso, "Supergirl: Woman of Tomorrow", una miniserie con guion de Tom King y dibujo de Bilquis Evely que plantea una Kara criada en una ciudad que flota por el espacio y que termina viendo morir a todos los que la rodean (incluyendo a sus padres) a los 14 años. Y como es lógico, esto le hace tener una personalidad muy alejada de la de su primo criado en una granja por unos padres que le quieren.
No he leído el cómic y no puedo deciros si es una buena adaptación, pero este origen del personaje distinto al que yo conocía (que la mandan a cuidar a su primo a la Tierra) me ha gustado bastante y para mí toda la parte en que explican este origen es de lo mejor de la peli.
Pero tampoco acaba de gustarme esta Supergirl fiestera, hedonista, borracha, irresponsable, sucia e incluso depresiva. No veo en ella la presunta rebeldía y cinismo, sino más bien una vividora que no pretende esforzarse en nada.
Pero eso sí, a mí sí me cuadra el final que acaba dándole al villano, es lo más lógico después de la historia precedente, porque se presenta como la única manera de evitar que las persiga en el futuro.
LA AMBIENTACION COSMICA DEL UNIVERSO CINEMATOGRAFICO DC
En cuanto a la nueva ambientación cósmica, mi primera impresión es que no llega a encajar del todo con lo que ya habíamos visto en la parte cósmica del universo cinematográfico DC (aunque no tengo muy frescas las anteriores películas, así que no me hagáis mucho caso).
Aquí podemos encontrarnos con todo tipo de razas alienígenas, criaturas y personajes. Algunos, por estética y colorido, podrían pertenecer sin problemas al universo de Guardianes de la Galaxia, con esa mezcla de extraterrestres de todo tipo, diseños llamativos y situaciones bastante disparatadas. Es probablemente la parte que más claramente recuerda a la visión de James Gunn.
Otras tienen un aire de western (que, de hecho, casa bastante bien con el cómic), con planetas que parecen pequeñas ciudades fronterizas perdidas en mitad del espacio. En algunos momentos resulta inevitable pensar en la cantina de Mos Eisley o en los desiertos de Tatooine de Star Wars, más si le sumamos a los cazarrecompensas como Lobo.
Y otras tienen un tono mucho más oscuro, a lo Rebel Moon de Zack Snyder o a lo Mad Max, esto último especialmente en el villano "Krem de las Colinas Amarillas" y su banda. Frente al colorido y el tono más desenfadado de otros escenarios, aquí encontramos un mundo mucho más hostil, sucio y violento.
El resultado es un universo visualmente muy rico, y da la sensación de que aquí se ha querido transmitir la idea de que es amplio, extraño y variado. Pero esto hace que, a veces, cueste tener la sensación de estar viendo un único universo coherente, como si cada rincón del espacio perteneciera a una película diferente.
UN CASTING ACERTADO, PERO UN VILLANO MENOR
Y aquí aparece otro de los problemas de la película: Krem, interpretado por Matthias Schoenaerts, no transmite la sensación de ser una amenaza épica, sino más bien la de ser el líder de una banda de bandidos espaciales del montón. Y eso, inevitablemente, le resta escala a un personaje como Supergirl. No creo que el problema esté en el trabajo del actor, que me parece correcto, sino en la elección del enemigo para enfrentarse a una superheroína de estas características.
Porque una superheroína con los poderes de Superman es, por fuerza, uno de los seres más poderosos del universo. Durante buena parte del metraje se las ingenian para "nerfearla" mediante el sol rojo y el sol verde, de manera que no pueda enfrentarse a sus enemigos haciendo uso de todo su potencial. Eso sí, al final (como en las antiguas películas de Bruce Lee) podemos verla con su traje original y desplegando todo su poder, que es precisamente una de las cosas que más me gustan de este tipo de películas.
En cambio, el resto de personajes sí me gustan mucho y creo que el casting está muy bien elegido. Para empezar, tenemos a la protagonista, Milly Alcock. Solo la conocía por la primera temporada de "La Casa del Dragón", pero tengo que decir que me gustó mucho tanto en la serie como en este film. Creo que realiza un papel bastante difícil de hacer creíble y, aun así, lo consigue con creces. Es una actriz con mucha personalidad y que espero seguir viendo en el futuro, porque me gusta mucho.
En segundo lugar tenemos al omnipresente Jason Momoa, aunque tampoco aparece demasiado, que deja atrás a Aquaman para convertirse en un espectacular "Lobo". Es una representación del personaje que a mí sí me gusta, aunque a mi hijo le descuadró bastante su dualidad entre Villano y Héroe. Y es que tampoco se molestan demasiado en explicar su trasfondo: es el último czarniano después de que él mismo asesinase a toda su raza. Además, su presencia en la película está un poco metida con calzador.
Después tenemos a Eve Ridley como Ruthye Marye Knoll, en un recuerdo inevitable al western "Valor de ley" (tanto la de John Wayne como la de Jeff Bridges). Es esa joven que busca vengar la muerte de su familia y que necesita ayuda para conseguirlo. La química entre este personaje y el de Kara funciona y la evolución de ambas me parece interesante.
También tenemos los cameos de Superman, interpretado por David Corenswet, que sirven como contrapunto a Kara. Su interpretación es sólida y sus apariciones están bien medidas. Además, parece abrir la puerta a futuras películas en las que participen los dos y que podrían ser de lo más interesantes.
Y, por último, destacaría a los padres de Supergirl: Emily Beecham como Alura In-Ze y David Krumholtz como Zor-El, que, como ya he comentado, pertenecen a la parte de la película que más me ha gustado.
Conclusión
En definitiva, Supergirl no me parece una mala película. Al contrario: es original, divertida y, sobre todo, tiene personalidad propia. No creo que merezca ser considerada un fracaso, aunque sí pienso que podría haber sido mejor. Las hay mucho peores y, desde luego, yo sí recomiendo verla.
De hecho, una de las cosas que más valoro es que no parece otra película genérica de superhéroes hecha siguiendo una fórmula ya conocida. Tiene su propio tono, un universo particular y una protagonista con personalidad, a pesar de que la historia que cuenta pueda resultar, en algunos aspectos, bastante manida.
Ahora solo queda ver cómo evoluciona este nuevo universo cinematográfico, que, al menos por ahora, para mí pinta bien. Si DC consigue mantener esa capacidad para hacer películas diferentes entre sí y, al mismo tiempo, construir poco a poco un universo coherente, creo que podemos tener cosas muy interesantes por delante.
Y esto es todo.
Nos leemos.
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