El jardin de Suldrun, de Jack Vance

Titulo original: Lyonesse I: Suldrun's Garden

Año de publicacion original: 1983

Autor: Jack Vance

Traduccion: Carlos Gardini

Editorial: Gigamesh (2004)

Páginas: 425

Precio: 12 euros

Ilustracion de portada: Coromina

Primera edicion en España: 
Ediciones B. 
Coleccion Nova Fantasía nº1
1989

"En una época fabulosa olvidada por la Historia, las Islas Elder, situadas en el golfo de Vizcaya frente a las costas de la antigua Galia, aún no habían sido reclamadas por las aguas. En ellas medraban hombres y toda suerte de criaturas mágicas. Casmir, monarca de Lyonesse, conspira contra sus vecinos con la dedicación y entrega propias de la realeza. Hasta que un día, sus meticulosos y bien trazados planos topan con un obstáculo inesperado: la tozudez e ingratitud de su hija, la princesa Suldrun.

La trilogía de Lyonesse es una de las cumbres en la extensa producción de Jack Vance, destacado cultivador de la fantasía y la ciencia ficción, géneros en los que ha desarrollado un estilo único, meticuloso en las descripciones, irónico hasta la socarronería y barroco en su presentación de mundos y sociedades tan extrañas como apasionantes."

Acabo de terminar de leerme El jardín de Suldrun, libro que he cogido en la biblioteca siguiendo con mi afán de leerme todas las obras más representativas dentro de los distintos subgéneros de la fantasía heroica.El jardín de Suldrun es el primer libro de la trilogía Lyonesse, escrito por uno de los autores clave de la ciencia ficción y uno de los más representativos en la fantasía heroica actual por su influencia en D&D. Porque, como ya sabéis, el uso de la magia de D&D está extraído de su saga La Tierra Moribunda, la llamada magia vanciana, cuyos conjuros se olvidan al pronunciarlos, e incluso el famoso monstruo Vecna es un anagrama de Vance.
Sea como fuere, yo he leído poco de Jack Vance y la verdad es que no es uno de mis autores favoritos (ojo, que también me cuesta leer a Tolkien o Howard), siendo Los señores de los dragones, dentro de un volumen de la oscura Pulp Ediciones, mi única lectura suya previa.

Un mundo mítico

Para mí, este libro se encuadra como fantasía legendaria o fantasía mítica porque ocurre en una supuesta época de nuestro pasado, con personajes inventados y sin ningún hecho histórico de por medio. Aunque hay referencias al mundo real —Galicia, Irlanda, los godos o los celtas— que, siendo tangenciales, le dan verosimilitud. Aun así, todo ocurre en regiones inventadas: el reino de Lyonesse, que da nombre a la trilogía, así como los de Troicinet, Godelia, Ulflandia del Norte y Ulflandia del Sur.

No es casual que el nombre de Lyonesse lo haya extraído Jack Vance de los mitos bretones y artúricos, porque, aunque las referencias a estos son muy puntuales —mencionándose Avallon y Cairbra an Meadhan, "la mesa de los notables", que se supone inspiró a la Tabla Redonda del rey Arturo—, consigue que pensemos que estamos leyendo mitos como estos.El libro transcurre en las islas Elder, que, aunque inventadas por Jack Vance, están situadas con precisión dentro de la geografía real de nuestro mundo, en el golfo de Vizcaya, frente a las costas de la antigua Galia (según el mito artúrico, estas islas se hundieron simbolizando el fin de la era feérica y el paso a la Edad Media legendaria de Arturo).
Varios protagonistas y varias tramas: reyes, héroes, hadas y magos

En términos generales, toda la ambientación del libro está englobada en una trama política donde los distintos reyes de cada región son rivales entre ellos.
Pactan, intrigan, acuerdan bodas para afianzar su dinastía y tienen sus guerras, incluyendo batallas navales y asedios. En toda esta trama política de falsedad y frágiles alianzas, la ambición es el principal motor, pero también el resentimiento, el orgullo e incluso las bajas pasiones.
El libro tiene reminiscencias de la historia de Europa, con sus casamientos por interés, sus alianzas entre naciones, etc., y también recuerda a Juego de Tronos.

El centro de la historia está en el rey Casmir de Lyonesse, el reino más "medieval" per se, y su bella aunque infeliz hija Suldrun, que se resiste a ser casada para formar alianzas políticas.
Casmir quiere reinar sobre todos los territorios de las islas Elder y para ello recurre tanto a pactar con otros nobles (y también con magos) como a provocar guerras o casar a su hija Suldrun contra su voluntad.

Y así es como comienza la historia, con la trágica figura de Suldrun, que empieza refugiándose en su "jardín" para terminar siendo confinada en este, desde el que vive su melancolía. Su trama es triste, shakespeariana incluso, transmitiéndonos una sensación contraria a los finales felices de las fábulas y ofreciéndonos una tragedia romántica. Por otro lado, el libro tiene una vertiente más aventurera, similar incluso a lo que nos tienen acostumbrados los héroes clásicos, en la trama del príncipe Aillas, amado de Suldrun y uno de los herederos del reino de Troicinet. Aillas vivirá aventuras después de sufrir una traición para impedir su acceso al trono, intentos de asesinato, cautiverio, etc., hasta llegar a convertirse en un líder guerrero. Otro de los personajes principales del libro es Dhrun, hijo de Suldrun y Aillas, que nos introduce en el mundo de las hadas y criaturas feéricas, caprichosas, peligrosas y moralmente ambiguas, más cercanas al folclore europeo que a la fantasía tolkieniana.
Y es que todo está narrado dentro de una ambientación de la Edad Media bastante realista e inmersiva en términos generales, hasta que comienzan a aparecer hadas, brujas, sirenas, trolls y otros seres de los mitos y leyendas celtas.Con Dhrun nos encontramos aventuras similares a los cuentos tradicionales (adaptados por los hermanos Grimm), con castillos llenos de niños secuestrados por un ogro que cambia de tamaño o trolls guardando puentes, recordando a las aventuras de los caballeros de la Tabla Redonda.

Mención aparte merece la trama de los magos, todos parte de la misma tradición mágica y vinculados de un modo u otro a Tamurello, el cual prohíbe interactuar en los asuntos mundanos, especialmente en la política de los distintos reinos. Esto no impide que entre ellos conspiren.Los personajes protagonistas dentro de los magos son Carfilhiot (protegido de Tamurello) y Shimrod (protegido de Murgen).Faude Carfilhiot surge del desdoblamiento de Desmëi, siendo él la parte masculina y Melancthe la femenina, y es un psicópata ambicioso, cruel y lujurioso.

Por su parte, Shimrod es un mago más benévolo, una especie de escisión de la personalidad de Murgen, más ligera y despreocupada, que se ha convertido en un ser independiente.

El estilo de Jack Vance

En cuanto a la historia, no se trata de fantasía épica donde se puede distinguir el bien del mal y unos héroes puros intentan salvar el mundo, sino que Vance nos va narrando la historia de manera impersonal, incluso irónica. Como un observador imparcial, desarrolla una ambientación a la que dan forma reyes ambiciosos, héroes a su pesar, hechiceros fantásticos y criaturas feéricas.

Todo ello mezcla la belleza con la truculencia, el realismo con lo fantástico y la poesía con lo mundano, de tal manera que a mí me recuerda al Poul Anderson de La espada rota, del cual se dijo que era al mismo tiempo bello como Tolkien y duro como Howard.

No nos encontramos con un autor moderno que nos lleva a lo largo de una trama de acción continua al estilo de Brandon Sanderson, sino con un narrador reposado y detallista que nos hace pensar que estamos leyendo una crónica legendaria del estilo de las sagas artúricas. No es un libro adrenalínico, cinematográfico ni épico. El lector moderno necesitará cambiar el chip y tomarse con tranquilidad la lectura mientras va desgranando el puzle que el autor nos ha presentado. Refinado, melancólico, mítico, inteligente, irónico...

Vance trata a sus personajes desde la distancia. No los idealiza, sino que expone tanto sus defectos como sus virtudes, usando su característica manera de escribir ironía, que en algunos momentos llega a un humor que puede recordarnos al Lazarillo de Tormes, y una dureza (con ahorcamientos, violaciones, torturas...) cercana al grimdark, pero que no se recrea en describir. Todo esto se ve potenciado por el lenguaje teatral y ceremonioso de Vance.

Un rasgo narrativo de este libro es la alternancia entre las historias de los distintos protagonistas, que acaban encontrándose en los capítulos finales. Cada personaje de esta obra coral participa en una parte del mundo, desarrollándose todo un trasfondo a su alrededor que aporta diversas capas tanto al mundo como a la historia.

Opinión personal

El resultado final del libro es distinto a ninguna otra novela que haya leído, aun pudiendo encontrar similitudes sobre todo con los relatos artúricos, pero también con La espada rota o Tres corazones y tres leones. Es considerado por muchos una obra maestra y una de las principales referencias de posteriores escritores.

Me ha gustado y, si tuviera que ponerle nota, sería un siete. Pienso leer los dos libros siguientes de la trilogía, La perla verde y Madouc, aunque este libro funciona bien como autoconclusivo. Pero eso sí, los leeré dentro de un tiempo porque tengo que ir alternando con libros más dinámicos para no saturarme.

Esto es todo, nos leemos.

Comentarios