07 julio, 2019

¿Existieron realmente las amazonas? - Adrienne Mayor





Texto extraido de TED ideas worth spreading

Desde la época de Homero historias antiguas hablaban de guerreras feroces que vivían más allá del mundo mediterráneo, sembrando el miedo en los más poderosos imperios de la antigüedad. Sus hazañas fueron contadas por muchos poetas épicos. Pelearon en la legendaria Guerra de Troya y su gran ejército invadió Atenas. Jasón y los Argonautas pasaron por sus orillas, evitando apenas sus flechas mortales. Estas formidables luchadoras se enfrentaron contra los mejores campeones del mito: Heracles, Teseo, y Aquiles.

Y cada una de estas guerreras era mujer.

Las amazonas amantes de la guerra, "las iguales a los hombres" en valentía y habilidad, eran conocidas por todos en la antigua Grecia. Escenas de la batalla amazona decoraban el Partenón en la acrópolis de Atenas; pinturas y estatuas de amazonas adornaban los templos y espacios públicos. Las niñas jugaban con muñecas amazonas y las amazonas eran un tema favorito en las pinturas de los jarrones griegos. En el arte y la literatura griega, se representaban como atrevidas y deseables, pero también aterradoras y mortales, y condenadas a morir a manos de los héroes griegos.

¿Eran las amazonas meras figuras de mito, o eran algo más?

Durante mucho tiempo se asumió que eran imaginarias, como los cíclopes y los centauros. Pero curiosamente, historias del antiguo Egipto, Persia, Oriente Medio, Asia Central, India y China también presentaron mujeres guerreras como las amazonas. Y las amazonas eran descritas en la relatos históricos antiguos, no solo mitos. Escritores como Herodoto, Platón, y Estrabón nunca dudaron de su existencia.

Entonces, ¿quiénes fueron las verdaderas mujeres guerreras conocidas como amazonas?

Historiadores antiguos situaban el hogar de las amazonas en Escitia, el vasto territorio que se extiende desde el Mar Negro a través las estepas de Asia Central. Esta inmensa región fue poblada por tribus nómadas cuyas vidas se centraban en los caballos, el tiro al arco y la guerra. Su cultura floreció unos 1000 años desde aprox. el 800 a.C. Temidos por griegos, persas y chinos, los escitas no dejaron registros escritos, pero podemos encontrar pistas en las descripciones de sus vecinos, así como en la arqueología. Los antepasados de los escitas fueron pioneros en montar a caballo e inventaron el arco recurvo. Y, como las mujeres arqueras montadas podían ser tan rápidas y mortales como los hombres, todos los niños fueron entrenados para montar y disparar. Las mujeres cazaban y peleaban junto a los hombres, usando las mismas armas. El áspero paisaje y su estilo de vida nómada creó su propia forma de igualdad. Esto asombró a los antiguos griegos, cuyas mujeres tenían vivían restringidas en casa.

Las primeras historias de los escitas, y Amazonas, pueden haber sido rumores exagerados, pero cuando los griegos comenzaron a comerciar por el Mar Negro y más al este, sus representaciones se volvieron más realistas. Las primeras representaciones de amazonas mostraban armas y armaduras griegas. Pero en representaciones posteriores, empuñaban arcos y hachas de batalla, montaban a caballo, y llevaban gorras puntiagudas y pantalones estampados característicos de los nómadas esteparios.

Hasta hace poco, nadie nadie conocía bien estos fuertes vínculos entre los escitas y las amazonas del mito griego. Pero recientes hallazgos arqueológicos han proporcionado amplia evidencia. Más de 1000 antiguos kurganes escitos, o montículos funerarios, que han sido excavados, contenían esqueletos y armas. Los arqueólogos habían asumido previamente que las armas solo podían pertenecer a guerreros masculinos. Pero el análisis de ADN moderno hasta ahora ha revelado que alrededor de 300 esqueletos enterrados con armas pertenecen a mujeres de entre 10 y 45 años, y se siguen encontrando más cada año. Los esqueletos de las mujeres muestran lesiones de batalla: costillas cortadas por espadas, cráneos golpeados por hachas de batalla, y flechas incrustadas en los huesos.

En el arte y las escrituras clásicas, las temibles amazonas siempre se retrataban como valientes y heroicas. Sin embargo, en la Grecia clásica dominada por los hombres, la sola idea de mujeres fuertes que se vanagloriaban de libertad y guerra despertaba sentimientos encontrados. Y sin embargo, los griegos también fueron dibujados con ideales igualitarios. ¿Es posible que el reino mítico de los emocionantes cuentos amazónicos fuera una forma de imaginar a mujeres y hombres como compañeros iguales?

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